lunes, 2 de diciembre de 2013

ROJO Y BLANCO

Ahora parece que todo se centra en que pronto llegará la Navidad, las calles con las luces, las tiendas... sobretodo las tiendas, queda esperan vender ni que sea por la fiebre navideña que nos da a muchos, los anuncios de la tele, los recopilatorios musicales... Se habla mucho de la canción del verano, no hay que olvidar las canciones sensibleras que se sacan de la manga muchos cantantes por estas fechas, también han hecho mucho daño a La Música, en mi opinión.

Mi lucha interna sobre si la odio más que la adoro, o al revés, casi siempre queda en empate. Y acabo rindiéndome a sus pies decorando en exceso el piso, devanándome los sesos en preparar cenas riquísimas, en montar mesas preciosísimas, en regalar aquello que más ilusión hace, etc. Para olvidar lo que inevitablemente también forma parte de la Navidad, como el consumismo, la solidaridad para mí mal entendida, el frío y la crudeza del invierno.

Este fin de semana hemos comprado productos de primera necesidad para el banco de alimentos de la ciudad. Supongo que me viene de profesión, he querido comprar leche en polvo, papillas y potitos. 

La Asociación de Familias de Alumnos (AFA) de mi escuela, que prácticamente acaba de arrancar con nuevos miembros, han empezado con mucha ilusión una colaboración con el comedor social del barrio, que atiende a unos mil usuarios. Se trata de ir más allá de la recogida de alimentos puntual que suele hacerse por estas fechas, esperan conseguir que mensualmente se puedan ir haciendo recogidas, no sólo de alimentos, sino de los productos que más necesiten. Para ello han estado preguntando y la lista es enorme: a parte de comida, servilletas, papel del váter, cubiertos, platos, desinfectante, jabón...

Estos centros se mueven a base de voluntariado, creo que vale la pena ser voluntario porqué es una forma de compromiso social, no es caridad (palabra que me chirría los oídos), es empatizar con quienes están pasando un mal momento. La vida da muchas vueltas, nunca hay que pensar que estamos en un bando o en el otro, todos somos personas y la unión puede ayudar a salir a flote.

Rojo navideño
Sábado noche, cena sorpresa de cumpleaños de un amigo, sin cámara. No recomendaría a nadie el restaurante donde cenamos, el local donde fuimos a tomar una copa después era un teatro muy bonito, me sentí muy joven... Antes de salir Miguel me fotografió y salimos pitando!



Más rojo navideño
El domingo y sin querer, ya me vale, vuelvo a repetir rojo y blanco. Estreno las medias blancas de la mercería y el abrigo del mercadillo de hace unas semanas. Tras de mí algo a cambiado, es el espíritu de la Navidad (mano de Miguel) que ha llegado al hogar! Y esto sólo es la punta del iceberg...



Lote de Navidad
A nuestras familias les hemos hecho un lote de navidad, nos hizo más ilusión a nosotros prepararlo casi que a ellos recibirlo!


¡Lidl cien por cien! Es que la línea Deluxe nos encanta y la estética también. Dos lotes personalizados, seleccionando cada cosa con mucho cariño.







Vinos
Para no perder la costumbre, este domingo hemos ido de blancos. Dos vinos muy diferentes pero los dos nos han gustado. A mí tal vez más el Don Aurelio, aunque mi hermana diga que el nombre le suena fatal! El Murallas de niebla es un semidulce, más apropiado para quesos suaves y frutos secos (para nosotros).



Adviento
Y con retraso estrenamos el Calendario de Adviento. Miguel me regala por dos días y acierta de lleno con un hule que me había encantado del Fantastik. ¡Ahora me toca a mí!